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jueves, 28 de enero de 2016

El Sexto Continente. Argentina y la Antártida

En lecturas de "Feria" nos devoramos en 5 días "La Pugna Antártica. El conflicto por el sexto Continente 1939-1959" de Pablo Fontana, de Guazuvira Ediciones.
El libro tiene muchos aspectos interesantes:
  • La temática: Nos resultó novedoso abordar la historia del Continente Antártico, sobre la cual conocíamos bastante poco, en un verdadero conflicto global. Que se dirimía en la política, en la diplomacia mas subterránea, a los tiros y hasta incluso mediante un picado de fútbol. 
  • El Estilo. El autor desde el vamos aclara:
" AL LECTOR. 
Cuando transite estas páginas, no encontrará teorías complejas ni una redacción barroca. No fueron escritas con una meta académica ni para exhibir un virtuosismo literario. Su única pretensión fue la de la simplicidad para divulgar hechos que en buena medida permanecen desconocidos para gran parte de la sociedad ..."

Y el libro cumple este compromiso y supera el objetivo propuesto, volvemos a decir, el libro atrapa por esta sencillez y van pasando las hojas, con sus mapas realmente indispensables para poder ubicarnos. También queremos destacar la extraordinaria recopilación fotográfica.
  • Antártida Argentina y las Islas Malvinas: Diremos que para cualquiera que quiera entender o profundizar "La Cuestión Malvinas", este libro resulta imprescindible y demuestra cuan poco serios resultan algunos "intelectuales locales" cuando plantean documentos con cuestiones "alternativas". Le recomendamos entonces a Sarlo entre otros que lean este libro y por su parte ahora contamos con un material bibliográfico contundente para dar respuesta histórica, política y económica de la importancia de recuperar la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas.
  • Peronismo: Si algo faltaba para entender la centralidad del peronismo en la historia de nuestro país, Fontana viene a dar luz de como Perón, a instancias de Evita le da un impulso a la Campaña Antártica como nunca había sucedido en nuestro país, generando tensiones de diverso tipo, especialmente con el Reino Unido y su enemigo declarado Winston Churchill.


  • Pujato: Sin spoilear nada, el libro nos presenta un héroe desconocido para la generalidad de la historiografía Argentina, como Hernán Pujato. Un personaje para una película de Hollywood sin lugar a dudas.

Por otra parte, nos queda la duda (que el autor no resuelve) es si uno de los pioneros en las misiones antárticas a principios del Siglo XX como fué el Capitán de Fragata del ARA 1° de Mayo, Ramon Poch, tuvo algún vinculo de parenteco con el genocida Julio Poch.
Julio Poch, acusado por crímenes de lesa humanidad recientemente en juicio oral, pidió su retiro como Teniente de Fragata en la Armada Argentina. Según el auto de procesamiento de Julio Poch, es hijo de Julio Raul Poch.
Si existiera tal vinculo, no invalida en modo alguno a este pionero, sino que de alguna manera viene a dar cuenta del rol de la Marina Argentina en diversos momentos de nuestra historia y al servicio de quien estaba, mas otras consideraciones que exceden este post.
En su aspecto crítico, el autor no desarrolla el contexto político local argentino, el que da por sabido. Adjudicamos esto a una decisión de recorte del autor para acortar la extensión de la obra.
Otro aspecto criticable es que hay mucha terminología naviera, aeronáutica, científica que hubiera sido deseable que tuviera un glosario aparte, para poder comprender mejor.
Por ejemplo, ¿qué es una estación "batimétrica"? ¿es el centímetro que usa Batman?
Así varios ejemplos, que en mi caso por no tener acceso a internet, no estaba en condiciones de googlear términos que desconocía.
Como podrán observar estas pequeñas observaciones, en nada empañan el gran valor del libro, que claramente contribuye, como bien lo dice el autor, a entender que:
 "... Argentina es una nación antártica. Es momento de asumir esta condición".

viernes, 2 de octubre de 2015

Apuntes sobre el GTD. Getting Things Done (Resolviendo las cosas)

Según la Real Academia Española un método es:
1. m. Modo de decir o hacer con orden. 
2. m. Modo de obrar o proceder, hábito o costumbre que cada uno tiene y observa. ….”

David Allen es el creador de este método que propone un modo de hacer con orden las “cosas”. Prometiendo nada más ni nada menos que la organización con eficacia. 
Decimos "cosas" tomando la conceptualización del autor quien en este termino engloba todo aquello que de alguna manera atraviesa nuestras vidas en el plano personal, familiar y profesional
Entenderemos por eficacia nuestra capacidad para lograr lo que nos proponemos.
De casualidad conocimos este método, escuchando un podcast de http://posta.fm/nunca/ al que le dimos click desde un tuit que en realidad no hablaba de eso sino del inbox zero que fué el que nos llevó al primer capítulo de Nunca Ayudes a Nadie que presenta el método TGD y a partir de ese momento comenzamos a profundizar sobre la temática y de manera simultánea nos pusimos poner en práctica el sistema.
No fué snobismo, no fué para experimentar, lo hicimos porque hace un tiempo que sentía que el tiempo no me alcanzaba, que no me podía concentrar en mis obligaciones, y me sentía abrumado por ellas. 
No tenía nada que perder en por lo menos intentar implementarlo, y realmente el cambio que vengo experimentando, luego de poco más de un mes es radical.
Si googlean en este momento David Allen, o GTD, lo primero que seguro van a encontrar serán los 5 pasos del proceso de cómo resolver las cosas, los cuales son:
  1. Recopilar 
  2. Procesar 
  3. Organizar 
  4. Revisar 
  5. Hacer 
Ahora bien, nos parece importante destacar aquí, algo que tal vez no se encuentre tan rápido googleando; el método GTD tiene 3 principios esenciales bajo 1 regla de oro clave que es reveladora pero a la cual debemos someternos.
Los principios básicos son:
  1. Anotar todo 
  2. Identificar la próximas acciones físicas 
  3. Hacer una cosa a la vez 
Y la regla de oro es muy sencilla conceptualmente: 
“…Si una acción te va a llevar menos de dos minutos,
deberías hacerla en el momento …”

En tal sentido, habiendo presentado las etapas del proceso y las reglas básicas del método en nuestro caso preferimos desarrollar lo segundo por dos razones que nos parecen obvias.
La primera es que estas cinco etapas procedimentales están mejor desarrollados en el libro, el que por cierto tiene una lectura sencilla y muy ágil. 
La segunda es porque como ya lo comentamos, en Internet, encontrarán infinidad de sitios, que desarrollan estos pasos, ya sea en formato de texto, videos, gráficos, etc. de una manera que nosotros no podríamos hacer mejor de lo que encontramos, por lo que recomendamos buscar esa información directamente de la web.
Entonces, nosotros intentamos dar unos apuntes que sirvan como disparador en caso de que se interesen de mayor información sobre el tema, pero que a nuestro criterio son la base del sistema o del método.

1.- ANOTAR TODO
Este primer principio del método GTD en lo personal me recuerda a un dicho que mi abuela habitualmente repetía:
el lápiz nunca se olvida”.

Y básicamente este principio se basa en el mismo consejo que me daba mi abuela, no confíes en tu memoria ya que es arbitraria, traicionera y aleatoria, es más confiable lo que escribas que ahí no habrá problemas de memoria. 
¿Qué anotar?
Todo.
Es decir, desde la idea más brillante hasta la cuestión más banal de la vida cotidiana, incluso hasta aquel deseo que tenemos para darnos algún día.
Allen argumenta la necesidad de vaciar nuestra mente, para evitar el desgaste de energía que entre otras cosas nos genera angustia y stress.
Aunque no dudo de la explicación de Allen, consideramos que debemos registrar no para "vaciar la mente", sino a nuestro humilde entender re-organiza y ordena nuestra mente, es decir no dejo de pensar en mis asuntos pendientes porque estén anotados, ellos siguen estando en nuestra memoria, pero nuestra mente agradece el esfuerzo en procesar de manera externa.
Registrar todo nos da la posibilidad de hacer pactos con nosotros mismos, al decir de Allen, para poder acordar decisiones que incluyan obviamente no hacer determinadas cosas, o posponerlas para una mejor oportunidad, el punto es saber que vamos hacer y decidir que no vamos hacer, no desde lo espasmódico del llamado de atención de nuestra memoria, sino desde decisiones absolutamente racionales.
Es absolutamente relevante a partir de este principio la forma en que debemos procesar y organizar toda la información que vamos acumulando y que aquí les dejamos con la intriga para que vayan a buscar eso en el libro de David Allen o en donde los lleve el océano de la web, advirtiéndoles desde ya que si conocen al detalle de cómo procesar y organizar la información pero no toman en cuenta que antes deben registrar todo, es quedarse a medio camino que deriva en el fracaso.
Desde nuestra experiencia, uno va tomando práctica en esto de anotar todo, no se preocupen, si se lo toman en serio, solo es transitar un proceso gradual pero que sostenido en el tiempo, se convierte en una simple rutina que se incorpora de manera natural a nuestros quehaceres, rutina que no se convierte en una carga porque paradójicamente genera mucho alivio en el día a día cuando vamos tomando decisiones en nuestras obligaciones diarias el saber que solo tenemos que ir a nuestros registros y no detenernos a pensar en lo que nos está quemando o abrumando.
En definitiva, nada nos angustia, porque todo el tiempo existe un mapa de cosas por hacer, cosas que estamos esperando, cosas que hemos delegado, cosas que guardamos para una mejor oportunidad o cosas que sencillamente hemos eliminado.
esta altura estarás pensando ¿en qué soporte debo registrar todo? el soporte es lo menos relevante, puede ser desde un simple cuaderno Gloria hasta una sofisticada aplicación para el celular, lo importante es intentar - no es fácil - unificar un lugar donde ir registrando todo para luego organizar y procesar para recurrir directamente. Tener que pensar donde guardamos lo que guardamos, genera una pérdida de energía y concentración que Allen desaconseja.

2. ACCIONES FÍSICAS.

El segundo principio elemental en este método, exige que identifiquemos de manera precisa, a partir de una tarea/objetivo/obligación cada acción concreta que debemos hacer para realizarla.
¿Como sigue esto concretamente?
El libro plantea un ejemplo sencillo y concreto.
Tenemos que llevar el auto al mecánico para que lo revise.
La mayoría de nosotros, en principio solo tiene en nuestra cabeza,
“tengo que llevar el auto al mecánico”. 
Y seguro cuando el auto hace ese ruido que nos molesta, es ahí que nos acordamos “tengo que llevar el auto al mecánico”. Si el auto no hace ese ruido que nos preocupaba, seguro que no pensamos en eso, sino en otras cuestiones que en el momento nos preocupan (ver principio 1)
Alguno mas organizado, puede tener anotado en alguna lista de tareas o de su computadora una tarea que no es una tarea.
“llevar el auto al mecánico”.

Si este fuera tu caso, que por cierto ya es mejor que no tenerlo ni anotado, lo cierto es que lo que aquí hay es una expresión de deseos, una aspiración, pero no hay una tarea concreta vinculada con la necesidad.
Ello porque para llevar el auto al mecánico, necesitaremos de algunas acciones físicas concretas:
En primer lugar, verificar en nuestro calendario nuestra disponibilidad de días y horas en donde podríamos llevarlo sin que afecte a otros compromisos u obligaciones;
Luego verificar que tengamos el teléfono del mecánico, porque si justo decidimos llamarlo y nos damos cuenta, dice Allen, que no tenemos el teléfono, entonces es muy probable que esa pequeña dificultad nos coloque en posición de posponer la obligación. Entonces si no tenemos el teléfono pensar en quien si lo tiene y deberemos pedírselo, lo que agrega una acción física concreta.
Aconseja Allen, que aprovechar el instante que verificamos que tenemos el teléfono y anotarlo junto con la acción física, para incluso que en el momento que podamos hacerlo no perdamos tiempo ni energía en esa búsqueda.
Finalmente llamar al mecánico, acordar el día, sobre el cual ya sabemos nuestra propia disponibilidad de tiempos y quedará para concluir anotar el día en el que quedamos llevárselo.
Puede parecer sumamente engorroso la explicación, pero el ejercicio mental de determinar acciones físicas (y registrarlas debidamente) es lo que nos va determinando el paso a paso de cómo sigue cada una de nuestras obligaciones, nos dimensiona concretamente en las mismas.
Es decir establecemos una real perspectiva para nuestros objetivos dónde estamos parados y que debemos hacer para alcanzarlos.
Definir las próximas acciones físicas significa establecer la hoja de ruta de cada una de nuestros pasos concretos materiales para alcanzar aquello que queremos realizar.
En definitiva, ya lo dijo con saber popular un viejo DT del fútbol argentino “paso a paso”.

3.- HACER UNA COSA A LA VEZ 
Este principio es el que más cuesta de todos y a su vez el más difícil de implementación gradual.
Según el autor, debemos tener en cuenta lo que cuesta poner concentración y energía en una “cosa” a resolver, y que si debemos pasar a otra “cosa” lo que sucede es que gastamos más energía innecesariamente.
En definitiva, si estamos en “modo hacer llamados telefónicos” sigamos ese ritmo y sigamos hablando por teléfono. 
Ahora si hacemos UN llamado, después queremos contestar algunos correos electrónicos y en el medio contestar un mensaje de whatsapp, ver nuestras redes sociales, y ponermos a pensar un tema que debemos analizar, es muy seguro no haremos nada de todo esto y en el mejor de los casos terminaremos mirando las notificaciones del Facebook.
Hay que enfocarse en una sola cosa y dedicarse a una sola cosa por vez concentrada en esa cosa, sea la más difícil o más sencilla.
Si queremos contestar correos electrónicos, pongámonos pautas en donde nos impongamos momentos para hacerlo para dedicarnos a ello de manera exclusiva.
Si vamos a recibir o hacer llamados, igual.
Una de los obstáculos más importantes es que debemos acostumbrar a los demás a que nos tienen que esperar.
En principio, nadie trabaja en una guardia o arriba de una ambulancia, y si así fuera, pues nos dedicamos a responder a la guardia o a dar respuesta a las emergencias. Un emergentologo no se pone a mirar notificaciones en el celular o mandar chats en el celular mientras atienden a una persona cuya vida está en riesgo, se dedica exclusivamente a salvar esa vida.
El resto de los mortales debemos seguir ese ejemplo con la ventaja que no hay vida ajena en juego (en principio). 
Desconocemos quién impuso en esta sociedad, que lo urgente debe resolverse y lo importante queda para otro momento.
Allen, viene a poner un hasta aquí en todo esto, e indica con claridad meridiana que debemos tener en claro en todo momento, lo realmente importante y en base a ello, a nuestro proyecto de vida tomar decisiones. 
La mayoría de nosotros hacemos de modo inverso, resolvemos urgencia todo el tiempo, sin tener en cuenta que cosas son importantes a nuestro proyecto de vida … y así nos va.
Desde el método GTD, nos aproximamos a tener en claro que es importante basado en nuestro “mapa de anotaciones”.
En definitiva, el autor mucho antes que se pusiera de moda, derriba el mito de la “multitarea” o “multitasking”.
Los humanos no fuimos diseñados para eso, fuimos diseñados para hacer una cosa a la vez y esa cosa a la vez implica mucha energía y concentración a la que le debemos al menos respeto.
Si desconfían de la última afirmación, y aunque tal vez ya lo conozcan vean este test de concentración.
Hagámonos cargo, estamos limitados para hacer una cosa por vez y a duras penas, si queremos abarcar varias en simultáneo no vamos hacer ninguna.
Como dijimos, en lo personal tener disciplina en hacer una cosa a la vez, es la más difícil de implementar porque el contexto social nos lleva a tener distracciones, llamadas al teléfono, mensajes de texto, chats, interrupciones, etc.
Una solución posible, humilde y sin pretensiones, es hacerse la siguiente pregunta:. 
¿Qué distracciones puedo eliminar que estén a mi propio alcance?
Y realmente son muchas.
La primera, no estoy chequeando los correos electrónicos cada cinco minutos, intento tener tres momentos al día para chequear correos, y una cuarta cuando mis ganas están bajas en seguir pensando en otras cosas.
Fuí gradualmente desactivando notificaciones del teléfono celular y la computadora.
Por mi profesión, no puedo poner en silencioso el celular o negarme a llamados.
Pero tengo en claro que si estoy en algo realmente que necesita de toda mi atención, no atiendo llamados, ni contesto chats del celular. 
Lo mismo con las redes sociales, si desactivo las notificaciones de cada comentario tonto en el Facebook o mención del Twitter, no me ocuparé de ellos salvo que intente averiguarlo cuando YO decida hacerlo, no el sistema diseñado por gente que quiere que vea su programa y que no me ocupe de mis propios asuntos. 
Parece un cambio menor, pero es un cambio radical.
El otro es acostumbrar al resto de los mortales que no les debemos respuestas inmediatas, les debemos nuestra respuesta en tiempo oportuno cuando tengamos disponibilidad para hacerlo. 
Ya lo dijimos y lo tenemos que tener muy en claro en todo momento, no somos emergentologos, ni trabajamos arriba de una ambulancia o una autobomba de bomberos, el 99% de las cosas no son de vida o muerte, por lo que tenemos la ventaja que pueden esperar un tiempo razonable para ser atendidas

LA REGLA DE ORO
Cerrando este primer apunte, nos queda la Regla de Oro de los 2 minutos.
Luego de definir las próximas acciones, si esa acción física descrita a nuestro exclusivo cargo lleva tan solo 2 minutos, entonces HACELO y sacatelo de encima.
Esta regla de oro, es tal vez la más estricta, la más esclava de todas. 
Es en donde hay que tener mayor disciplina en su implementación, pero a su vez es la más liberadora, porque nos va sacando las pequeñas cosas que estorban y que nos suman en el cúmulo diario.

ADVERTENCIA. 
La regla de los 2 minutos, es efectiva ya que nos da la sensación de sacar “cosas”, pero tiene un efecto boomerang, o dicho de otra manera, toda acción genera una reacción. 
No necesariamente quita trabajo o lo elimina, hasta tal vez genera más cosas para hacer, los efectos en la regla de los 2 minutos no importan.
Lo que importa es tener la sensación de cumplir una “cosa” que debíamos hacer, el efecto de ese cumplimento vuelve al primer paso del proceso de GTD (o si tenemos bien identificados las acciones físicas, hasta es una respuesta esperada en todas nuestras acciones previamente definidas)
El método GTD no apunta a tener menos trabajo, sino a poder convivir con la cantidad de “cosas” que debemos afrontar en el corto, mediano y largo plazo.

BONUS TRACK. LAS PRIORIDADES

Hasta aquí todo puede parecer muy bonito, la pregunta del millón es ¿el sistema GTD enseña cómo establecer prioridades para hacer las diversas cosas?
Y responderemos que sí, David Allen da una respuesta a esta famosa pregunta en dos partes.
La primera parte a esta respuesta que Allen da es que si cumpliste con todos los pasos, si tenes todo registrado, si has procesado, organizado, revisado todo, debes tener en cuenta en primer lugar tu INTUICIÓN.
Es una respuesta fantástica, y hasta pareciera que se saca el problema de encima, pero nada de ello.
Desde sus tres principios básicos y sus cinco pasos de su método, nos coloca en una posibilidad de tener claro que esta corazonada en realidad no responde a ninguna intuición sino que es el resultado de un trabajo sistemático racional previo que nos determina claramente que hacer y que no hacer.
Como ya lo dijimos, lo más importante que este proceso determina tomar decisiones de lo que NO VAMOS HACER, sin que ello genere angustia alguna porque es parte de un pacto o acuerdo con nosotros mismos derivada de un proceso suficientemente racional en la toma de la decisión.
Seremos más provocadores, David Allen MIENTE como Clarín, no hay intuición que seguir cuando de manera racional hemos registrado todos nuestros asuntos y definido precisamente acciones físicas a realizar, ese proceso nos delimita naturalmente las prioridades.

La segunda parte de la respuesta que se completa a la INTUICIÓN, es el SENTIDO COMÚN.
Volvemos, parece ser que fijar prioridades desde la INTUICIÓN + SENTIDO COMÚN es una respuesta del autor que no se compromete con el fondo del problema.
Pues no es así, el sentido común define en segunda instancia nuestra prioridad. Si en media hora tenemos una reunión, y sabemos que debemos revisar un documento que nos demandará una hora, o contestar una demanda en mi caso que llevará tres horas, pues no es el momento adecuado para comenzar con esa “cosa”.
Pero también, si no estoy con ganas o de ánimo para hacer algo que a su vez se que no tiene un vencimiento indefectible en un corto plazo, pues, es mejor posponerlo y dedicarme a sacar otra “cosa” que me sea más sencilla de resolver en base a mi estado de ánimo.
Respetar los acuerdos con uno mismo y ser fiel a nuestros objetivos resulta ser un deber ser inquebrantable para Allen.

PALABRAS FINALES
Si por milagro llegaste hasta acá leyendo o tuviste la habilidad de leer en diagonal, es momento que sepas, que el sistema GTD no es milagroso, no es la verdad revelada, ni se asienta en el pensamiento mágico. 
No vas a tener menos trabajo, ni vas a tener menos cosas que hacer, hasta sospecho que vas a tener más o por lo menos es nuestro caso.
Lo que propone el método GTD, es nada más ni nada menos que aprender a convivir con todas las tareas personales y laborales que se nos presentan en lo inmediato y a poder organizarlas adecuadamente para poder así tener un registro claro y preciso de nuestros proyectos de vida de largo plazo y así poder atravesar el día a día.
Ese día a día requiere dedicación, esfuerzo, concentración y básicamente HACIENDO sin angustias, por el contrario, sostener este método genera una sensación personal de que a pesar de nosotros mismos y nuestras limitaciones, vamos HACIENDO COSAS porque hemos decidido también NO HACER OTRAS.

EXTRA
De todo lo que van a encontrar en Internet, este gráfico del procedimiento (aunque dice 4 pasos cuando son 5 y tienen algún error ortográfico) de Jokin Lacalle Usabiaga realmente está muy completo, les recomiendo que se lo bajen en la web en el tamaño original y verlo bien grande en sus pantallas.


jueves, 24 de septiembre de 2015

"Donde entra el compromiso, no entra la rutina"

Pablo Llonto, ha publicado su reciente libro "El Juicio que no se vio. Una mirada testimonial sobre el Juicio a las Juntas Militares", título que revela cual será el pacto con el lector desde la tapa.
Llonto recupera la palabra de los testigos en aquél juicio sin precedentes en la historia del país y desde esa posición va reconstruyendo no solo el proceso judicial, sino el horror, la tragedia, la valentía de los sobrevivientes, de los familiares, de aquellos "anónimos" que desde su lugar en tiempos mucho mas complejos que los actuales dieron muestra de resistencia, de valentía y solidaridad.
El libro también recorre  la miserias, las bajezas, e impunidad  de otros participantes de ese juicio, a los que en algunos casos, aunque tarde, les llegó la justicia.
Pero el libro no es una reconstrucción de las audiencias del Juntas, ni un mero relato histórico o jurídico.
Hay más.
El autor participó del juicio como periodista acreditado por Clarín, es decir, Pablo ha sido valga la paradoja "un testigo del juicio".
Entonces su narración se complementa con sensaciones personales, anécdotas y comentarios de quien fue literalmente un observador privilegiado durante todas aquellas audiencias, las que relata con el oficio de cronista experimentado.
En ese camino, Pablo nos va llevando como lectores a sentir el juicio y nos sitúa en algún lugar imaginario de aquella sala de audiencias en el edificio de Tribunales. Entonces, es imposible no sentir el humo a cigarrillo, los comentarios por lo bajo del público en determinados momentos y hasta el silencio mas absoluto en una sala de juicio cuando el horror en toda su dimensión se hace presente en el relato de un testigo.
El libro se complementa con archivo fotográfico y de prensa escrita, con la perlita del final  Anexo Documental titulado "Así pensaban defenderse los excomandantes" que es imperdible.
Quienes somos experimentados lectores en este tipo de bibliografía, el tema propuesto por el autor viene a llenar un vacío de aquel juicio histórico, centrando su mirada en la "voz" de las víctimas y testigos.
Para el desprevenido lector ocasional, les comento que Pablo Llonto es hoy en día abogado querellante en varias causas de lesa humanidad.
Dice Pablo en su libro "donde entra el compromiso, no entra la rutina" y esa sencilla frase, es la que describe de manera cabal a este compañero abogado, quien día a día, patea tribunales, hace escritos, contesta correos electrónicos a las 5 de la mañana, va a reuniones de organismos, se reúne con cada uno y una que le pide su consejo, sea lunes, sábado, domingo o feriado.
Que sirva este post también como un sentido homenaje a un colega que admiramos profundamente.

jueves, 9 de enero de 2014

Zaffaroni y Tolkien



Libro La Palabra De Los Muertos«Tres anillos para los reyes elfos bajo el cielo.
Siete para los señores enanos en casas de piedra.
Nueve para los hombres mortales condenados a morir.
Uno para el «Señor oscuro», sobre el trono oscuro
en la tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la tierra de Mordor donde se extienden las sombras».

J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos




En la conferencia 3 y 4 desarrolla las palabras de las Burocracias y las palabras de la Academia y como ambas voces hacen su aporte significativo al discurso criminológico.
Discurso que Zaffaroni lo presentará como un verdadero “Jurassic Park criminológico”, donde  esta construcción del martillo de las brujas hasta la fecha, siguen vigentes, viven, por momentos quedan escondidos para ser reciclados con nuevos y mejores nombres.
Los mismos se construyen con una clara finalidad, utilizar el discurso como método de dominación del poder a través de sus tres patas, que atraviesa nuestra historia:

  • El Poder Patriarcal, 
  • el Poder Punitivo y,
  • el Poder Señorial
Esta triada del poder, me hizo acordar al Señor de los Anillos, donde El Poder Señorial o el Poder del Saber, es el que dominará a todos, como el anillo de Mordor.
Pequeñísimo comentario, es como Zaffaroni, tempranamente, y ahora con mejor desarrollo aborda los temas con perspectiva de género, pero sin entrar en la “clásica” mirada, porque entiende que el poder patriarcal es UN modo de dominación pero que no es el único y para decepción del feminismo, ni el mas importante.
En un brillante desarrollo de la historia del “poder punitivo” de cómo se confisca a la víctima su reclamo, establece el nacimiento de las Burocracias, como construyen su poder, como disputan su poder, y como cuando pierden legitimidad buscan nuevos campos donde legitimar su discurso. En todo caso, la Burocracia aún deslegitimada de Poder siempre se encuentra agazapada buscando nuevos clientes y dispuesta a reciclarse.
Por su parte el discurso de la Academia, realiza un muy detallado pero breve relato de los teóricos y como las ideologías “re” muy usadas por los progresistas,  y nos muestra que las mismas son ideas revolucionarias que datan 1793!
Imperdibles estas conferencias donde el autor nos proporciona un buen “mapa” no del delito, sino de donde viene cada discurso, para mostrarnos que en realidad nada nuevo hay bajo el sol.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Libros: La Corte Suprema en escena. Una etnografía del mundo judicial



El año pasado Leticia Barrera publicó en formato apto para todo publico su tesis, La Corte Suprema en escena. Una etnografía del Mundo Judicial a través de Siglo Veintiuno editores.

Las etnografías puestas sobre las burocracias y en especial sobre el poder judicial, son problemas que nos interesan y llaman la atención.
El libro recorre la experiencia de la autora para realizar su tesis doctoral dentro del ámbito de la Corte Suprema y como su pedido de autorización para realizar esta investigación deriva en un expediente administrativo dentro de la Corte.
El resultado judicial lo dejaremos para el que lea el libro, porque no le vamos a quitar ese suspenso.
El libro puede resultar de interés para los que no conocen el movimiento ni la estructura  de ese mundo que suele estar alejado de la sociedad y que por ahí solo se visibiliza a través de sus jueces quienes como quedará claro en el trabajo no son los únicos operadores en las decisiones.
Para los que se mueven de manera ordinaria u ocasional por esos pasillos, esta etnografía no les presentará nada nuevo en términos de conocimiento, pero en más de algún pasaje le dibujará alguna sonrisa en el rostro, el mal de muchos consuelo de tontos, no deja de ser un buen recurso identitario.
La autora tuvo el privilegio y lo relata en esta investigación de participar de las audiencias públicas en el marco de la causa Matanza Riachuelo, las cual desarrolla desde la perspectiva de esta necesidad de legitimación de la Corte y como a pesar de herramientas novedosas quedan ancladas en viejas prácticas de la burocracia. Abordar esta experiencia novedosa, en el marco de la reciente audiencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, aporta una mirada a los fines de entender de lo que sucedió recientemente en estas audiencias.
Por su parte, la obra puede servir a aquellos que están sufriendo con sus tesis, pensando en lo novedoso, “en el aporte a la ciencia”, cuando lo que importa es la perspectiva del autor/a, como en este libro.
Como pequeña crítica sobre el libro (tal vez se encuentre en la tesis y por cuestiones de recorte para el libro quedó afuera, no lo sabemos), decimos que nos quedamos con las ganas de que esta etnografía haya puesto alguna mirada sobre ordenanzas, ascensoristas que tiene el staff de la Corte quienes para determinadas prácticas pueden tener un poder similar o mayor que un Secretario Letrado.
Aprovechamos la oportunidad para dar un consejo de práctica diaria de tribunales gratis, podes pelearte con un secretario, con un juez, pero jamás con un ascensorista u ordenanza.
Insistimos con que tenemos debilidad por las etnografías, siempre nos resultan amenas en el estilo literario sencillo y directo, sin que ello implique que le falte profundidad en el análisis, para los entrenados en lecturas vinculadas al mundo aburridísimo del derecho no acostumbrados a este tipo de estilo, aquí tendrán una buena experiencia de que se puede escribir en ciencias sociales de forma más cercana, sin perder rigurosidad.

domingo, 15 de julio de 2012

Libros: Vacas, cerdos, guerras y brujas

Una de las secciones que pensé para este blog incipiente y para tener cierta "originalidad" respecto de otros blog con temática de derecho, es una sección libros para recomendar, para compartir y para pensar. 
Libros que de alguna manera sumen para un colega, para un estudiante de derecho y ojalá para el que no es nada de todo eso (por suerte).
Libros: de aquellos jurídicos imprescindibles, libros de sociología, libros de antropología, de historia, o de cuentos de fútbol o una novela. Nos formamos con todo aquello que leemos y con lo que no leemos.
Vaya a uno saber porque me parecía muy trascendente elegir EL libro para inaugurar la sección, estuve haciendo un esfuerzo por recordar el primer libro que leí o pensar si existe el libro que de alguna manera mas me marcó en la vida. 
Vaya paradoja, inauguro esta sección, no con el "primer" libro de nada, sino con el último libro que acabo de terminar hace horas.
Un libro con más de 30 años de publicado en español, titulado Vacas, cerdos, guerras y brujas de Marvin Harris (1980 Madrid: Alianza).

Este libro demuestra lo que quiero promover con esta sección, y parafraseando al Negro Olmedo: no hay libros viejos o nuevos, sino buenos o malos. Y este es de los buenos. Vacas, cerdos, guerras y brujas les prometo será atrapante de principio a fin.
Marvin Harris hará un recorrido, que parecerá caprichoso pero les aseguro que no lo será, para explicarnos que no hay nada de irracional en determinadas culturas en venerar vacas o en no comer carne de cerdo o por el contrario comer cerdo hasta vomitar y seguir comiendo cerdo. 
Intentará explicarnos que siempre puede haber una explicación económica, ecológica, social y política, detrás de alguna práctica cultural supuestamente irracional.
No se quedará solo en hindúes, judíos o musulmanes, se meterá también con Jesús y el contexto histórico del nacimiento del cristianismo y lo que el autor denominará Mesianismo-Militar o con los colonialismos capitalistas que debieron sufrir pueblos de  África y Oceanía, hasta llegar a la Inquisición y su obsesión con mujeres que "volaban" a través de un libro que  el mismo Zaffaroni denomina el primer tratado criminológico sobre las "causas del crimen", el Martillo de las Brujas o el Malleus maleficarum.
Como se darán cuenta el libro no es apto para fanáticos, sino para quienes disfrutamos de la lectura crítica, reflexiva y porque no provocativa.
El lenguaje que propone el autor, es sencillo, dinámico, apto para todo público y edades.
Desconozco si el mismo se consigue en librerías, pero fácilmente se encuentra en internet en formato pdf, no pongo el enlace por una cuestión de derechos de autor, pero el señor google se lo encuentra muy fácil.